viernes, 26 de abril de 2013

2.3. II Guerra Mundial


2.3. II Guerra Mundial

Durante la II Guerra Mundial, prácticamente lo único que se produjo fueron películas de propaganda bélica, donde se realzaban los éxitos militares japoneses con vistas a los más jóvenes.

Mitsuyo Seo, realizó la película de dibujos animados Momotaro no umiwashi (Las águilas marinas de Taro Melocotón, 1942), de 37 minutos de duración, que, a pesar de su descarado carácter propagandístico, tuvo un gran éxito entre el público infantil.

Después de la guerra, se volvieron a crear producciones de ámbito recreativo para el espectador.

2.2. El celuloide


2.2. El celuloide

Para el cine de animación. El celuloide es un material indispensable, pero en Japón no se fabricaba. Este material comenzó a distribuirse con profusión en Estados Unidos a finales del 1914 con los trabajos de Earl Hurd, quien además, lo patentó.

Como producto de importación, el celuloide era muy caro en Japón, y en consecuencia, en su lugar se empleaba una especie de cartulina sobre la que se dibujaban los personajes, que luego se recortaban y fotografiaban (sistema llamado cut out). Murata era un maestro de esta técnica y no tenia nada que envidiar a sus competidores que utilizaban el celuloide. Como título más representativo de la animación por cut out destaca Tsuki no miya no Ojo sama (La reina del Castillo de la Luna, 1934).

El primero en utilizar en Japón el tan preciado celuloide fue Kenzo Masaoka, nacido en una familia adinerada de Osaka. Tras estudiar dibujo en una escuela de Artes, inicialmente entra en el mundo del cine como actor, abandonando poco después en favor de la realización de dibujos animados. Su primera película fue Nansensu monogatari Sarugashima (La absurda historia de la isla de los monos, 1930), sobre un chico criado por una mona. Masaoka realizó también la primera película de animación sonora, Chikara to onna no yo no naka (Las mujeres y la fuerza mueven el mundo, 1932), donde utiliza parcialmente el todavía caro, celuloide. Masaoka no escatimó en gastos para aumentar la calidad de sus películas, y así desde Chagama ondo (El ritmo de la tetera, 1934) empleará el celuloide para el total de sus obras.

Mientras que la mayoría de los cineastas contemporáneos se dedicaron a hacer películas de propaganda bélica para el ejército nacional, Masaoka realizó durante la guerra una obra de gran poesía que hará olvidar las penurias de la época y que quedará para la posteridad del género, Kumo to Churippu (La Tulipa y la Araña, 1944).

martes, 23 de abril de 2013

2.HISTORIA DE LA ANIMACIÓN JAPONESA



Lo más normal es que, cuando un manga tiene un éxito considerable en Japón, alguna productora, se interese por él y produzca una serie de animación. Por lo que, para hablar de la historia del anime debemos hablar del inicio del manga.

2.1. Antes que el Anime fue el Manga

El inicio registrado del manga se dio en 1947, con Ozamu Tezuka, un médico quebrado que imitando el estilo de Disney, creó una historia de robots que obtuvo un gran éxito en menos de cinco años, Tatsuwan Atom (Astro Boy). Su estilo, que ya incluía ojos grandes y las facciones occidentales de los personajes, fue rápidamente copiado y adaptado por diversos dibujantes. Así, el manga, ganó una identidad propia respecto de su predecesor estadounidense.


En cuanto al anime, a los pocos años del nacimiento del manga, nace una de sus secuelas, la animación para la televisión o cine. La mayoría de veces es la adaptación de un manga, teniendo comúnmente menos detalles en sus trazos.








1.INTRODUCCIÓN


¿Cómo ha influenciado la animación japonesa en España?

En este trabajo, me he planteado analizar la influencia que la animación producida en Japón tiene en España.

Primero he hecho una pequeña introducción de que es el anime, su historia y las características que lo conforman.

Para poder demostrar el modo en que ha repercutido en el país, he buscado las tiendas especializadas que existen, las editoriales que publican anime o revistas relacionadas con el tema y las múltiples convenciones que se organizan, reseñando una de ellas (Salón del Manga de Barcelona). También he realizado encuestas y entrevistas para medir el carácter de esta influencia y las opiniones sobre el anime.

He comentado algunos de los autores más representativos del anime que ha llegado a España y algunos de los títulos que más han marcado el telespectador.

Todo para llegar a una conclusión en la que se puede medir la influencia que ha tenido la animación japonesa ha España.