2.4. Toei Doga
En agosto de 1958 nació la más
grande productora de cine de animación de Japón, Toei.
Hiroshi Okawa,
presidente de la productora, se fija, en sus viajes al extranjero, en el cine de
dibujos animados estadounidense, y decide poner los medios necesarios para el
crecimiento en calidad del género en Japón hasta hacerlo exportable y
competitivo.
Hasta entonces, los productores japoneses de cine de animación
contaban con instalaciones muy pobres y equipamientos reducidos, y en
consecuencia no era posible realizar largometrajes tan notables como los
occidentales, ni conseguirlos tampoco en longitud o volumen.
Okawa, tras
estudiar la situación del género en Japón, decide comprar la compañía Nichido
Eiga de Sanae Yamamoto, pasando éste y sus 23 empleados a formar parte de Toei,
creando así la subdivisión Toei Doga.
Okawa, al son de su lema
favorito, "debemos convertirnos en la Disney de Oriente", construyó
unos estudios de tres plantas con todas las facilidades modernas.
Toei Doga (que en 1998 cambió su
nombre por el de Toei Animation), se adelantó a sus competidores al comenzar en 1993 la digitalización del proceso de animación, que sustituyó los largos
procesos tradicionales y que hoy en día es empleada en la casi totalidad del
género producido en Japón.
Por ello, a Okawa le corresponde
no sólo el mérito de haber apostado por la animación japonesa consiguiendo de
llevarla hasta un nivel que permitiera su exportación a todo el mundo, sino, también el de haber producido su digitalización, creando con ambas decisiones
las bases para su crecimiento y difusión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario