2.6. Llega a la televisión
Las primeras muestras de
animación que se televisaron procedían de Estados Unidos, con gran popularidad
entre el público infantil.
Toei Doga también se planteó la
posibilidad de crear una entrega por semana de dibujos para la televisión,
pero, una entrega por semana suponía un trabajo demasiado pesado para ser
rentable, por lo que, abandonó la idea.
Sin embargo, Osamu Tezuka, al
frente de Mushi Productions; decidió afrontar el reto que ello suponía;
naciendo así la primera serie de animación japonesa, con entregas semanales de
30 minutos aproximadamente. El tema escogido fue el personaje de manga que el
propio Tezuka había creado para aparecer semanalmente en la revista
Shonen, el robot Tetsuwan Atom (Astroboy).
También de Tezuka fue Jungle
Taitei (Kimba, el león Blanco), el primer anime a color y el primero en emitirse en España por la televisión española en 1969.
Aunque no fue hasta principios de
los años setenta cuando comenzó el auge de las series de robots gigantes con
Mazinger Z, que la animación puramente japonesa se dio a conocer en el resto
del mundo.
Parte de estas series se
exportaron, pero algunas de ellas resultaron problemáticas en países como
Francia o Filipinas. También hubo series de carácter educativo basadas en la
literatura occidental, algunas de ellas mundialmente conocidas como Heidi
(Apurusu no shojo Hiji, 1974), El perro de Flandes (Furandudu no inu, 1975) o
Marco de los Apeninos a los Andes (Haha wo tazunete sanzenri, 1976). De éstas,
Heidi fue dirigida principalmente por Isao Takahata, mientras que el diseño de
personajes y paisajes de los escenarios corrió a cargo de Hayao Miyazaki (autor de éxitos como La Princesa Monoke o El Castillo Ambulante).
Incluso viajaron a suiza para buscar paisajes reales que luego pudieran
utilizar. La serie se emitió en Italia en 1976, y de allí se exportó a España,
por eso, muchos pensaron que se trataba de una producción italiana y no
japonesa.
Los años ochenta son los que muchos
nombran "los dorados del anime", debido al surgimiento de los
reproductores de vídeo domésticos. Las productoras aumentaron en gran número
sus listas de títulos producidos, y los compradores también aumentaron la
demanda.
Ahora, la producción de títulos
es más variada que nunca, abarcando los diferentes gustos del público. Las
nuevas series animadas incorporan tecnologías digitales muy avanzadas, como por
ejemplo InuYasha de Rumiko Takahashi (creadora también de Ranma 1/2), y la
reedición con mejor calidad de audio y vídeo de series antiguas como Capitan
Tsubasa (Campeones) o Saint Seiya (Caballeros del Zodíaco).
Finalmente, desde comienzos de
esta década, películas animadas japonesas han ganado importantes premios como
Sen to Chihiro no Kamikakakushi (El viaje de Chijiro) de Hayao Miyazaki que
obtuvo un Oso de Oro en el festival de Cine de Berlín y un Oscar en 2003 como
mejor película animada, o Haru no ugoku (El castillo Ambulante) de este mismo
cineasta, que estuvo nominado a mejor película animada en los premios Oscar de
2006.


